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08/08/2011
LLA y lasdietas (Parte II)
Dentro del grupo de dietas famosas, encontramos una bastante controvertida. Se trata de la “dieta Atkins”. Creada por el cardiólogo estadounidense Robert C. Atkins en los años 70, está basada en el consumo de alimentos ricos en proteínas, eliminando casi por completo los hidratos de carbono o glúcidos. Esta dieta aconseja el consumo de un 90% de grasas o proteínas, incluyendo aceites, carnes rojas, marisco, queso, etc. El 10% restante se obtiene de los glúcidos, entre los que se encuentran las verduras, y se reducen al máximo las pastas, legumbres, harinas y la leche.
El consumo de fibra también está limitado, puesto que ésta impide la absorción de la grasa en el intestino. Esta dieta basa su teoría en la quema de proteínas antes que carbohidratos, ya que lo habitual es que suceda al revés, con una dieta normal y equilibrada. De esta manera, con un consumo casi exclusivo de proteínas, al organismo no le queda otro suministro de energía que las grasas, y quemarlas resulta sencillo, traduciéndose en una pérdida de peso realmente rápida.
Es precisamente este desequilibrio alimentario, lo que hace que esta dieta tenga tantos detractores. A la larga puede producir problemas de salud, ya que el consumo de grasas saturadas y proteínas altas en colesterol provoca el aumento del nivel de ácido úrico y triglicéridos. La falta de fibra en la dieta supone padecer problemas de estreñimiento y las pequeñas cantidades de fruta y verdura no aportan los suficientes minerales y vitaminas que el organismo necesita. Por eso no es recomendable prolongarla en el tiempo. Se aconseja no alargarla más de 30 días, y es recomendable que sea supervisada por un especialista.
Una dieta menos perniciosa es la “dieta disociada”. En ella puedes comer todo tipo de alimentos, sin medir cantidades ni contar calorías, respetando simplemente una norma: no mezclar carbohidratos con proteínas. Es una dieta bastante sencilla de realizar, ya que no elimina ningún alimento, simplemente hay que tener en cuenta no mezclar un grupo y otro. La pérdida de peso que obtendremos será paulatina, y conseguiremos que nuestras comidas sean más fáciles de digerir, al estar “disociando” alimentos, ya que la teoría se basa en que cada alimento posee un ph concreto en el estómago, y mezclar varios diferentes puede afectar a la digestión. Las frutas también se diferencian en tres clases: ácidas, neutras y dulces. Es conveniente prestar atención a cada tipo, puesto que la mayoría no deben consumirse justo después de las comidas, ni mezclarse entre ellas. Un punto importante es que se puede realizar aún estando fuera de casa, ya que no se prohíbe nada, solo hay que atender a las mezclas que se efectúen en cada plato, ya que la idea es seguir comiendo de todo, aunque de otra manera.
Las dietas basadas en el consumo de fruta, son otra manera de perder peso, y son una buena alternativa en épocas de calor, ya que aportan gran cantidad de agua al organismo y son muy depurativas. Una de las más conocidas es la “dieta de la uva”, que además de hacernos perder peso, consigue que eliminemos toxinas. Si lo que queremos es realizar una dieta depurativa, se deben consumir grandes cantidades de uva durante un día, pudiendo comer la uva directamente o en zumo. Si comemos la piel de la uva obtendremos, además, propiedades antioxidantes, gracias a los taninos que contiene, y nuestra piel se mostrará renovada. Lo esencial es consumir exclusivamente uvas durante las 24 horas que dura la “desintoxicación”, y no incluir otro tipo de alimentos.
Si lo que deseamos es realizar una dieta para adelgazar, basada en las uvas, el protocolo a seguir es diferente. La ingesta de esta fruta se debe hacer en las comidas principales, y el resto del día es aconsejable beber mucha agua o infusiones, ya que se puede extender unos días más y conseguir una pérdida de peso rápida.
No debemos olvidar que este tipo de dietas basadas en un solo alimento, no se deben alargar demasiado, ya que en caso contrario provocaríamos carencias en nuestro organismo. Debemos recordar que nuestro cuerpo necesita mantener una dieta equilibrada, y que a la hora de realizar un régimen concreto, lo mejor es dejarnos guiar por un especialista, y evitar que nuestra salud esté en juego. Hay muchas maneras de adelgazar, pero solamente una de hacerlo sin pasar hambre ni dañar a nuestro organismo. Como ya comentamos en la primera parte del artículo, LLA te permite evitar dietas sacrificadas y regímenes que no son adecuados para todo el mundo, y te presenta un tratamiento innovador, porque en poco tiempo, se logran importantes resultados, llevando una vida como la de antes. LLA y las dietas no son incompatibles, todo lo contrario. Si se realiza el tratamiento completo, seguido de una dieta adecuada a cada persona, los resultados se manifestarán antes, con la diferencia de que eliminaremos la parte negativa que suele estar asociada a las dietas. Ése es el secreto de LLA: perder peso ya no significará sufrir. Un nuevo concepto de adelgazamiento ha llegado.













